Es una prueba que tiene como objetivo informar
al juez y a las partes sobre el estado psicológico,
emocional, cognitivo y familiar-social de la persona
examinada y demandada o demandante.

Permite la evaluación del daño psicológico como
consecuencia de un hecho ilícito, grado de incapacidad,
imputabilidad e inimputabilidad.