Es una prueba que tiene como objetivo informar
al juez y a las partes sobre el estado psicológico,
emocional, cognitivo y familiar-social de la persona
examinada y demandada o demandante. Es utilizada
en los distintos fueros para la evaluación de daño
psíquico como consecuencia de accidentes, mala
praxis, mobbing, violencia familiar, tenencia y régimen
de visitas, adopción, Patria Potestad, capacidad de
las personas, jubilación por invalidez, abuso sexual,
imputabilidad e inimputabilidad.